Los jardines interiores
Los jardines interiores 
Nuestro Amo está expuesto,
Nuestro Amo está expuesto,
anda, dile a Nuestro Amo, Damiana,
que guarde tu almita de luz para el cielo.
Nuestro Amo
está expuesto en su enorme custodia,
como un sol de nieve
dentro de un sol de fuego;
en su enorme custodia,
donde, como flores de un paÃs de ensueño,
dos querubes de alas en espiral, fingen
corolas de plumas.
Las damas del pueblo
enviaron sus canarios
para adorno del templo,
y esos luminosos
pájaros, batiendo
sus alitas de ocre, gorjean tan dulce
que asà deben cantar las bandadas
de Dios en el cielo.
Hay matas de flores tan finas
como el terciopelo,
como mágicas sedas olorosas;
hay tiestos
rizados de musgo, naranjas doradas,
