Cuando te encuentre
Cuando te encuentre Logan no retrocedió. Su mirada permaneció fija en Keith, aunque sus manos se tensaron a los lados. —No estoy buscando nada. Solo estoy viviendo mi vida.
—¿Ah, s� —Keith dio un paso más cerca, invadiendo su espacio—. Porque desde donde yo lo veo, parece que estás metiendo la nariz donde no te llaman.
Beth apareció en ese momento, su expresión confundida y preocupada. —¿Qué está pasando?
—Solo charlamos, ¿verdad, Logan? —Keith sonrió, pero sus ojos traicionaban la amenaza subyacente.
Logan se mantuvo firme, pero sabÃa que la batalla con Keith estaba lejos de terminar. Aquella noche, mientras se sentaba junto a Zeus en el porche, la fotografÃa parecÃa pesar más de lo habitual en su bolsillo. La pregunta que lo atormentaba era clara: ¿podrÃa Beth entender por qué la habÃa buscado? ¿O perderÃa todo si lo confesaba?
Keith, mientras tanto, ya tenÃa su siguiente jugada en mente. Con cada paso, se acercaba más a desentrañar el secreto de Logan, decidido a usarlo para destrozar lo que habÃa comenzado a construir con Beth. El reloj avanzaba, y el enfrentamiento final se avecinaba como una tormenta en el horizonte.