Asà habló Zaratustra
Asà habló Zaratustra Todos los secretos de vuestro fondo deben salir a luz; y cuando vosotros yazgáis al sol hozados y destrozados, entonces también vuestra mentira estará separada de vuestra verdad.
Pues ésta es vuestra verdad: sois demasiado limpios para la suciedad de estas palabras: venganza, castigo, recompensa, retribución.
Vosotros amáis vuestra virtud como la madre a su hijo; pero ¿cuándo se ha oÃdo decir que una madre quisiera ser pagada por su amor?
Vuestro sÃ-mismo más querido es vuestra virtud. Sed de anillo hay en vosotros: para volver a alcanzarse a sà mismo lucha y gira todo anillo.
Y semejante a la estrella que se extingue es toda obra de vuestra virtud: su luz continúa estando siempre en camino y en marcha – ¿y cuándo dejará de estar en camino?
Asà la luz de vuestra virtud continúa estando en camino aunque ya la obra esté hecha. Ésta puede estar olvidada y muerta: su rayo de luz vive todavÃa y camina.
Que vuestra virtud sea vuestro sÃ-mismo, y no algo extraño, una piel, un manto: ¡ésa es la verdad que brota del fondo de vuestra alma, virtuosos! –
Mas recientemente hay algunos para quienes la virtud significa convulsiones bajo un látigo: ¡y, para mÃ, vosotros habéis escuchado demasiado los gritos de ellos!