Asà habló Zaratustra
Asà habló Zaratustra Y de nadie quiero yo belleza tanto como precisamente de ti, violento: sea tu bondad tu última superación de ti mismo.
De todo mal te creo capaz: por ello quiero yo de ti el bien.
¡En verdad, a menudo me he reÃdo de los debiluchos que se creen buenos porque tienen zarpas tullidas!
A la virtud de la columna debes aspirar: más bella y más delicada se va tornando, pero en lo interior más dura y más robusta, cuanto más asciende.
SÃ, sublime, alguna vez también tú debes ser bello y presentar el espejo a tu propia belleza.
Entonces tu alma se estremecerá de ardientes deseos divinos; ¡y habrá adoración incluso en tu vanidad!
Éste es, en efecto, el misterio del alma: sólo cuando el héroe la ha abandonado acércase a ella, en sueños, – el super-héroe.
Asà habló Zaratustra.