Así habló Zaratustra
Así habló Zaratustra Ajenos me son, y una burla, los hombres del presente, hacia quienes no hace mucho me empujaba el corazón; y desterrado estoy del país de mis padres y de mis madres.
Por ello amo yo ya tan sólo el país de mis hijos[213], el no descubierto, en el mar remoto: que lo busquen incesantemente ordeno yo a mis velas.
En mis hijos quiero reparar el ser hijo de mis padres: ¡y en todo futuro – este presente!
Así habló Zaratustra.