Así habló Zaratustra

Así habló Zaratustra

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En cuanto al perro de fuego, ahora sé de qué se trata; y asimismo sé qué son todos esos demonios de las erupciones y conmociones, de los que no sólo las viejecillas sienten miedo.

¡Sal de ahí, perro de fuego, sal de tu profundidad!, exclamé, ¡y confiesa lo profunda que es tu profundidad! ¿De dónde sacas lo que expulsas por la nariz?

¡Tú bebes en abundancia del mar: eso es lo que tu salada elocuencia delata! ¡Verdaderamente, para ser un perro de la profundidad, tomas tu alimento en demasía de la superficie!

A lo sumo te considero el ventrílocuo de la tierra: y siempre que he oído hablar a los demonios de las erupciones y las conmociones los encontré idénticos a ti: salados, embusteros y poco profundos[243].

¡Vosotros entendéis de aullar y de oscurecer todo con ceniza! Sois los mejores bocazas que existen y habéis aprendido hasta la saciedad el arte de hacer hervir el fango.

Donde vosotros estáis, allí tiene que haber siempre fango en las cercanías, y muchas cosas porosas, cavernosas, comprimidas: quieren salir a la libertad.

«Libertad» es lo que más os gusta aullar: pero yo he dejado de creer en «grandes acontecimientos» tan pronto como se presentan rodeados de muchos aullidos y mucho humo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker