Asà habló Zaratustra
Asà habló Zaratustra Asà habló Zaratustra, y aguardó a su infelicidad durante toda la noche: mas aguardó en vano. La noche permaneció clara y silenciosa, y la felicidad misma se le fue acercando cada vez más. Hacia la mañana Zaratustra rió a su corazón y dijo burlonamente: «La felicidad corre detrás de mÃ. Esto se debe a que yo no corro detrás de las mujeres. Pero la felicidad es una mujer».