Asà habló Zaratustra
Asà habló Zaratustra – flamear como llamas pequeñas sobre elevados mástiles: siendo, ciertamente, una luz pequeña, ¡pero un gran consuelo, sin embargo, para navegantes y náufragos extraviados! –
Por muchos caminos diferentes y de múltiples modos llegué yo a mi verdad; no por una única escala ascendà hasta la altura desde donde mis ojos recorren el mundo.
Y nunca me ha gustado preguntar por caminos, – ¡esto repugna siempre a mi gusto! PreferÃa preguntar y someter a prueba a los caminos mismos.
Un ensayar y un preguntar fue todo mi caminar: – ¡y en verdad, también hay que aprender a responder a tal preguntar! Éste – es mi gusto:
– no un buen gusto, no un mal gusto, pero sà mi gusto, del cual ya no me avergüenzo ni lo oculto.
«Éste – es mi camino, – ¿dónde está el vuestro?», asà respondÃa yo a quienes me preguntaban «por el camino». ¡El camino, en efecto, – no existe!
Asà habló Zaratustra.