Asà habló Zaratustra
Asà habló Zaratustra Ellos me persiguen: ahora eres tú mi último refugio. No con su odio, no con sus esbirros: – ¡oh, de tal persecución yo me burlarÃa y estarÃa orgulloso y contento!
¿No estuvo hasta ahora siempre el éxito de parte de los bien perseguidos? Y quien persigue bien, aprende con facilidad a seguir[488]: – ¡pues marcha – detrás! Pero es de su compasión –
– es de su compasión de lo que yo he huido, buscando refugio en ti. Oh Zaratustra, protégeme, tú mi último refugio, tú el único que me ha adivinado:
– tú has adivinado qué sentimientos experimenta el que lo mató a Él. ¡Quédate! Y si quieres irte, impaciente: no vayas por el camino que yo he seguido. Ese camino es malo.
¿Estás irritado conmigo porque hace ya mucho tiempo que hablo y chapurreo? ¿De que yo te dé consejos? Pero tú sabes que yo, el más feo de los hombres,
– yo soy también el que tiene asimismo los pies más grandes y más pesados. Por donde yo he pasado, allà el camino es malo. Todos los caminos pisados por mà quedan muertos y estropeados.
Mas en el hecho de que tú pasases a mi lado en silencio; de que te ruborizases, bien lo vi: en eso he reconocido que tú eres Zaratustra.