AsĂ hablĂł Zaratustra
AsĂ hablĂł Zaratustra Pero vosotros, jugadores de dados, ¡quĂ© importa eso! ¡No habĂais aprendido a jugar y a hacer burlas como se debe! ÂżNo estamos siempre sentados a una gran mesa de burlas y de juegos?
Y aunque se os hayan malogrado grandes cosas, ¿es que por ello vosotros mismos – os habéis malogrado? Y aunque vosotros mismos os hayáis malogrado, ¿se malogró por ello – el hombre? Y si el hombre se malogró: ¡bien!, ¡adelante!
15
Cuanto más elevada es la especie de una cosa, tanto más raramente se logra ésta. Vosotros hombres superiores, ¿no sois todos vosotros – malogrados?
¡Tened valor, quĂ© importa! ¡Cuántas cosas son aĂşn posibles! ¡Aprended a reĂros de vosotros mismos como hay que reĂr!
¡Por qué extrañarse, por lo demás, de que os hayáis malogrado y os hayáis logrado a medias, vosotros semidespedazados! ¿Es que no se agolpa y empuja en vosotros – el futuro del hombre?
Lo más remoto, profundo, estelarmente alto del hombre, su fuerza inmensa: ¿no hierve todo eso, chocando lo uno con lo otro, en vuestro puchero?
¡Por quĂ© extrañarse de que más de un puchero se rompa! ¡Aprended a reĂros de vosotros mismos como hay que reĂr! Vosotros hombres superiores, ¡oh, cuántas cosas son aĂşn posibles!