Asà habló Zaratustra
Asà habló Zaratustra Y, en verdad, ¡cuántas cosas se han logrado ya! ¡Qué abundante es esta tierra en pequeñas cosas buenas y perfectas, en cosas bien logradas!
¡Colocad pequeñas cosas buenas y perfectas a vuestro alrededor, hombres superiores! Su áurea madurez sana el corazón. Lo perfecto enseña a tener esperanzas.
16
¿Cuál ha sido hasta ahora en la tierra el pecado más grande? ¿No lo ha sido la palabra de quien dijo: «¡Ay de aquéllos que rÃen aquÃ!»[534]?
¿Es que él no encontró en la tierra motivos para reÃr? Lo que ocurrió es que buscó mal. Incluso un niño encuentra aquà motivos.
Él – no amaba bastante: ¡de lo contrario nos habrÃa amado también a nosotros los que reÃmos! Pero nos odió y nos insultó, nos prometió llanto y rechinar de dientes[535].
¿Es que hay que maldecir cuando no se ama? Esto – me parece un mal gusto. Pero asà es como actuó aquel incondicional. ProcedÃa de la plebe.
Y él mismo no amó bastante: de lo contrario se habrÃa enojado menos porque no se lo amase. Todo gran amor no quiere amor: – quiere más.
¡Evitad a todos los incondicionales de esa especie! Es una pobre especie enferma, una especie plebeya: contemplan malignamente esta vida, tienen mal de ojo para esta tierra.