Así habló Zaratustra
Así habló Zaratustra Hacia profundidades cada vez más hondas! –
¡Luego,
De repente, derechamente,
Con extasiado vuelo,
Lanzarse sobre corderos,
Caer de golpe, voraz,
Ávido de corderos,
Enojado contra todas las almas de cordero,
Furiosamente enojado contra todo lo que tiene
Miradas de cordero, ojos de cordero, lana rizada,
Aspecto gris, corderil benevolencia de borrego!
Así,
De águila, de pantera
Son los anhelos del poeta,
Son tus anhelos bajo miles de máscaras,
¡Tú necio! ¡Tú poeta!
Tú que en el hombre has visto
Tanto un Dios como un cordero – :
Despedazar al Dios que hay en el hombre
Y despedazar al cordero que hay en el hombre,
Y reír al despedazar –
¡Ésa, ésa es tu bienaventuranza!
¡Bienaventuranza de una pantera y de un águila!
¡Bienaventuranza de un poeta y de un necio!» – –
Cuando el aire va perdiendo luminosidad,
Cuando ya la hoz de la luna