Asà habló Zaratustra
Asà habló Zaratustra Especialmente, en efecto, cuando se muestra desnudo. ¡Mas qué puedo yo contra sus perfidias! ¿He creado yo a él y al mundo?
¡Bien! ¡Seamos otra vez buenos y tengamos buen humor! Y aunque Zaratustra mire con malos ojos – ¡vedlo!, está enojado conmigo – :
– antes de que la noche llegue aprenderá de nuevo a amarme y a alabarme, pues no puede vivir mucho tiempo sin cometer tales tonterÃas.
Él – ama a sus enemigos[544]: de ese arte entiende mejor que ninguno de los que yo he visto. Pero de ello se venga – ¡en sus amigos!».
Asà habló el viejo mago, y los hombres superiores le aplaudieron: de modo que Zaratustra dio una vuelta y fue estrechando, con maldad y amor, la mano a sus amigos, – como uno que tiene que reparar algo y excusarse con todos. Y cuando, haciendo esto, llegó a la puerta de su caverna, he aquà que tuvo deseos de salir de nuevo al aire puro de fuera y a sus animales, – y se escabulló fuera.