Así habló Zaratustra
Así habló Zaratustra [29] La pareja verbal «los buenos y justos», que aquí aparece por primera vez, se repetirá numerosísimas veces en toda esta obra. Probablemente es imitación de otra pareja verbal, «los hipócritas y fariseos», que también aparece con mucha frecuencia en los Evangelios, y tiene el mismo significado que ella. Véase, por ejemplo, en la tercera parte, De tablas viejas y nuevas, § 26: «¡Oh hermanos míos! ¿En quiénes reside el mayor peligro para todo futuro de los hombres? ¿No es en los buenos y justos?, que dicen y sienten en su corazón: “nosotros sabemos ya lo que es bueno y justo, y hasta lo tenemos”». <<
[30] Cita del Salmo 146, 5-7: «Bienaventurado aquel… que da de comer a los hambrientos». <<
[31] Sobre esta costumbre de Zaratustra de «mirar a la cara a todas las cosas que duermen» véase también, en esta misma parte, Del amigo [«¿Has visto ya dormir a tu amigo para conocer cuál es su aspecto?» (N. del E. D.)]; y en la cuarta parte, La sombra [«A los errantes como tú, incluso una cárcel acaba pareciéndoles la bienaventuranza. ¿Has visto alguna vez cómo duermen los criminales encarcelados? Duermen tranquilamente, disfrutan su nueva seguridad» (N. del E. D.)]. <<