Así habló Zaratustra
Así habló Zaratustra Pero esto no quiere entrar en vuestros oídos: perjudica a vuestros buenos, me decís. ¡Mas qué me importan a mí vuestros buenos!
Muchas cosas de vuestros buenos me producen náuseas, y, en verdad, no su mal. ¡Pues yo quisiera que tuvieran una demencia a causa de la cual pereciesen, como ese pálido delincuente!
En verdad, yo quisiera que su demencia se llamase verdad o fidelidad o justicia: pero ellos tienen su virtud para vivir largo tiempo y en un lamentable bienestar.
Yo soy un pretil junto a la corriente[59]: ¡agárreme el que pueda agarrarme! Pero yo no soy vuestra muleta. –
Así habló Zaratustra.