Ditirambos Dionisiacos
Ditirambos Dionisiacos ¡Ay de ti, Zaratustra!
Parece que hubieras
tragado oro:
¡TodavÃa te rasgarán el vientre!…
Eres demasiado rico,
¡corruptor de muchos!
En demasiados causas envidia,
a demasiados arruinas…
A mà incluso me arroja sombras tu luz—,
tiemblo de frÃo; ¡vete, opulento!
¡Vete, Zaratustra, vete de tu sol!…
Quisieras obsequiar, obsequiar tu exceso,
¡pero tú eres lo más excesivo!
¡Sé hábil, opulento!
¡Comienza por regalarte a ti mismo, oh Zaratustra!
Diez años han pasado.
¿Yno te alcanzó gota alguna?
¿ningún húmedo viento? ¿ningún rocÃo de amor?
¿Pero quién habrÃa de amarte
a ti, ubérrimo?
Tu felicidad causa sequÃa alrededor,
hace pobre de amor
—tierra sin lluvia…
Nadie te agradece ya.
Pero tú agradeces a todo aquel