Ditirambos Dionisiacos
Ditirambos Dionisiacos que toma algo de ti:
en eso te reconozco,
ubérrimo,
¡el más pobre de todos los ricos!
Te ofrendas en sacrificio, te tortura tu riqueza,
te entregas,
no te proteges, no te amas:
la vasta angustia te obliga en todo tiempo,
la angustia de un granero desbordante, de un corazón desbordante
que ya nadie te agradece.
Has de volverte más pobre,
¡sabio imprudente!
si quieres ser amado.
Sólo se ama a los que sufren,
sólo se da amor a los hambrientos,
¡comienza por regalarte a ti mismo, oh Zaratustra!
—Yo soy tu verdad…