El Nacimiento De La Tragedia
El Nacimiento De La Tragedia el arte de servirse de reglas, de escuadras para medir los versos, de observar, de pensar, de ver, de entender, de engañar, de amar, de caminar, de revelar, de mentir, de sopesar[246].
Gracias a él se le ha soltado la lengua a la comedia nueva, mientras que hasta Eurípides no se sabía hacer hablar convenientemente a la vida cotidiana en el escenario. La clase media burguesa, sobre la que Eurípides edificó todas sus esperanzas políticas, tomó ahora la palabra después de que, hasta ese momento, los maestros del lenguaje había sido en la tragedia el semidiós, en la vieja comedia el sátiro borracho o semidiós.
Yo he representado la casa y el patio, donde nosotros
vivimos y tejemos,
y por ello me he entregado al juicio, pues cada uno, conocedor
de esto, ha juzgado de mi arte[247].
Más aún, Eurípides se jacta de lo siguiente:
Sólo yo he inoculado a esos que nos rodean
tal sabiduría, al prestarles
el pensamiento y el concepto del arte; de tal modo que aquí
ahora todo el mundo filosofa, y administra
la casa y el patio, el campo y los animales
con más inteligencia que nunca: