Humano, demasiado humano
Humano, demasiado humano 115
SER RELIGIOSO CON VENTAJA.— Hay personas honradas y comerciantes Ãntegros a quienes la religión condecora con insignias de humanidad superior: éstos hacen muy bien en ser religiosos, pues la religión les embellece. Todos los hombres que no se ocupen en algún oficio de armas —y la palabra y la pluma están comprendidas en las armas— son serviles; para tales gentes la religión cristiana es utilÃsima, porque el servilismo toma entonces el aspecto de virtud y se embellece sorprendentemente. Las personas para quienes la vida diaria es una cosa vacÃa y monótona, se hacen fácilmente religiosas; en esto son comprensibles y perdonables, pero ningún derecho les queda para reclamar la religiosidad de aquéllos para quienes la vida diaria no corre vacÃa ni monótona.
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