Humano, demasiado humano
Humano, demasiado humano 446
UTILIZACIÓN DE LA PEQUEÑA FALTA DE HONRADEZ.— El poder de la prensa consiste en que los individuos que están a su servicio se sientan muy poco obligados. Dicen ordinariamente su opinión, pero también alguna vez no la dicen, para servir a su partido, a la polÃtica de su paÃs o a sà mismos. Estos pequeños delitos de falta de honradez, o quizá solamente de silencio poco honrado, son de consecuencias extraordinarias, porque los comenten muchas personas a la vez. Cada una de ellas se dice: «Por el precio de un tan pequeño servicio yo viviré mejor, podré encontrar mi subsistencia; por la ausencia de tan pequeños escrúpulos, no me haré imposible». Como moralmente parece casi indiferente escribir una lÃnea más o no escribirla, el hombre que posee dinero o influencia puede hacer de cualquier opinión la opinión pública. El que sabe que la mayor parte de los hombres son débiles en las cosas más pequeñas y quiere alcanzar por ellos sus propios fines, es siempre un hombre peligroso.
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