Más allá del bien y del mal
Más allá del bien y del mal Titubeáis, os quedáis sorprendidos —¡ay, preferible serÃa que sintierais rencor!
¿Es que yo —ya no soy yo? ¿Es que están cambiados mi mano, mi paso, mi rostro?
¿Es que lo que yo soy, eso, para vosotros, —no lo soy?
¿Es que me he vuelto otro? ¿Y extraño a mà mismo?
¿Es que me he evadido de mà mismo?
¿Es que soy un luchador que se ha domeñado demasiadas veces a sà mismo?
¿Que demasiadas veces ha contendido con su propia fuerza,
Herido y estorbado por su propia victoria?
¿Es que yo he buscado allà donde más cortante sopla el viento?
¿Es que he aprendido a habitar
Donde nadie habita, en desiertas zonas de osos polares,
Y he olvidado el hombre y Dios, la maldición y la plegaria?
¿Es que me he convertido en un fantasma que camina sobre glaciares?
— ¡Vosotros, viejos amigos! ¡Mirad! ¡Pero os habéis quedado pálidos, Llenos de amor y de horror!