Mi hermana y yo
Mi hermana y yo Dice Hobbes que la guerra civil inglesa tuvo lugar porque el poder estaba dividido entre el rey, los aristócratas y el pueblo. La guerra civil en Naumburg ocurrió porque el poder se dividía entre mi madre, mi hermana y mis tías. Una guardia palaciega de faldas me vigilaba; yo era un monarca prisionero en su propio castillo, y cuando escribí: sí, te acercas a una mujer no olvides el látigo, provoqué el pánico en la familia. Mis tías lo tomaron seriamente y se retiraron con rapidez, pero Lama y Mamá se mantuvieron junto a sus cañones y dispararon injurias sobre mí. De acuerdo con mi experiencia como antiguo artillero, naturalmente devolví el ataque. Pero finalmente ganaron ellas, porque no pude llevar a cabo en mi vida privada la máxima de Hobbes que adopté: En la guerra, la fuerza y el fraude son las dos virtudes cardinales.
Cuanto más contemplaba a Elisabeth, más admiraba a César Borgia. Él era demasiado fuerte, hábil e inescrupuloso para ser víctima de la furia de unas faldas.