El camino de Wigan Pier
El camino de Wigan Pier El primer ruido que se oía por la mañana eran las secas pisadas de las chicas de la hilandería, cuyos chanclos de suela de madera golpeaban el empedrado. Antes debían de sonar, me imagino, las sirenas de las fábricas, pero a aquella hora yo dormía aún.
