Homenaje a Cataluña
Homenaje a Cataluña Ya habían colocado gente de guardia en el observatorio. Pasé los tres días y noches siguientes en la azotea del Poliorama, con breves intervalos en los que me deslizaba hasta el hotel para comer. No corría ningún peligro, sufría sólo hambre y aburrimiento y, no obstante, fue uno de los períodos más insoportables de mi vida. Creo que pocas experiencias podrían ser más asqueantes, más decepcionantes o, incluso, más exasperantes que esos días de guerra callejera.