Homenaje a Cataluña
Homenaje a Cataluña Kopp me llevó al primer piso y me explicó la situación. Debíamos defender los edificios del POUM si eran atacados, pero los dirigentes habían dado instrucciones en el sentido de mantenernos a la defensiva y no abrir fuego si podíamos evitarlo. Justo enfrente había un cine llamado Poliorama, con un museo en el primer piso y, en la parte más alta, muy por encima del nivel general de los tejados, un pequeño observatorio con dos cúpulas gemelas. Éstas dominaban la calle, y unos pocos hombres apostados allí podían impedir cualquier ataque contra los edificios del POUM. Los encargados del cine eran miembros de la CNT y nos dejarían entrar y salir. En cuanto a los guardias civiles del Café Moka, no representaban ningún problema: no deseaban luchar y estarían más que contentos de vivir y dejar vivir. Kopp repitió que teníamos orden de no disparar, a menos que nuestros edificios o nosotros fuéramos atacados. De su explicación deduje que los líderes del POUM estaban furiosos por verse arrastrados a intervenir en tales acontecimientos, pero sentían que debían solidarizarse con la CNT.