Homenaje a Cataluña
Homenaje a Cataluña —¿Qué?
—¡No te quedes ahà parado! ¡Tienes que salir de aquà enseguida!
—¿Qué? ¿Por qué? ¿Qué quieres decir?
Me habĂa tomado del brazo y me conducĂa ya hacia las escaleras. A mitad de camino nos encontramos con un francĂ©s, cuyo nombre no darĂ©, pues si bien no estaba vinculado al POUM, nos ayudĂł mucho durante todo el jaleo. Me mirĂł con rostro preocupado.
—¡Escuche! No debe venir por aquĂ. Salga inmediatamente y escĂłndase antes de que llamen a la policĂa.
En ese preciso momento, al final de la escalera, un empleado del hotel, miembro del POUM (aunque supongo que nadie lo sabĂa), saliĂł furtivamente del ascensor y me exhortĂł en mal inglĂ©s a que me fuera. Yo seguĂa sin entender quĂ© pasaba.
—¿Qué quiere decir todo esto? —pregunté en cuanto estuvimos en la acera.
—¿No te has enterado?
—¿Enterado de quĂ©? No he oĂdo nada.
—El POUM ha sido disuelto. Sus edificios han sido confiscados. Prácticamente todo el mundo está en la cárcel. Y se comenta que han comenzado a fusilar a gente.