Homenaje a Cataluña
Homenaje a Cataluña Caminé durante largo rato y me encontré cerca del Hospital General. Buscaba un lugar donde poder echarme, sin que ningún policía fisgón me encontrara y me pidiera la documentación. Hice la prueba en un refugio antiaéreo, pero estaba recién cavado y era insoportablemente húmedo. Luego llegué a las ruinas de una iglesia saqueada e incendiada durante la revolución. Era sólo un cascarón, cuatro paredes sin techo que rodeaban pilas de escombros. Avancé a tientas hasta descubrir una especie de hueco donde pude echarme. Los escombros de un edificio no son ideales para descansar pero, por suerte, era una noche cálida y me las ingenié para dormir varias horas.