Homenaje a Cataluña
Homenaje a Cataluña Debo decir, de paso, que durante mi permanencia en España tuve oportunidad de presenciar muy poca lucha. Estuve en el frente de Aragón desde enero hasta mayo, y entre enero y finales de marzo poco o nada ocurrió allí, excepto en Teruel. En marzo se produjo una lucha enconada en los alrededores de Huesca, pero yo desempeñé en ella un papel muy insignificante. Más tarde, en junio, tuvo lugar el desastroso ataque contra Huesca en el que, en un solo día, murieron varios miles de hombres, pero yo había sido herido y me encontraba lejos cuando eso ocurrió. Las cosas que uno normalmente considera como los horrores de la guerra rara vez me sucedieron. Ningún aeroplano dejó caer una bomba cerca de mí, no creo que alguna granada haya explotado jamás a menos de diez metros de donde me encontraba, y sólo una vez participé en una lucha cuerpo a cuerpo (debo decir que con una vez hay de sobra). Desde luego, a menudo estuve bajo un pesado fuego de ametralladora, pero por lo común a distancias muy grandes. Incluso en Huesca uno se hallaba por lo general a salvo, si tomaba precauciones razonables.