Homenaje a Cataluña
Homenaje a Cataluña Era una vida extraordinaria la que llevábamos, una manera extraordinaria de estar en guerra, si puede hablarse de guerra. Toda la milicia protestaba contra la inactividad y clamaba constantemente por saber por qué no se nos permitía atacar. Pero resultaba perfectamente obvio que no habría ninguna batalla durante mucho tiempo, a menos que el enemigo la iniciara. Georges Kopp se mostró muy franco con nosotros en sus giras periódicas de inspección. «Esto no es una guerra», solía decir, «es una ópera cómica con alguna muerte ocasional». En realidad, el estancamiento en el frente de Aragón obedecía a causas políticas que yo ignoraba por completo en esa época, pero las dificultades puramente militares, aparte de la falta de reservas de hombres, resultaban evidentes.