Homenaje a Cataluña
Homenaje a Cataluña Y continuaba sin ocurrir nada, y no parecía que las cosas fueran a cambiar. «¿Cuándo vamos a atacar? ¿Por qué no atacamos?», eran las preguntas que uno oía día y noche entre españoles e ingleses. Cuando se piensa en lo que significa luchar; resulta extraño que los soldados anhelen hacerlo y, no obstante, sin duda, lo desean. En los períodos estacionarios de la guerra, hay tres cosas que todos los soldados anhelan: una batalla, más cigarrillos y una semana de permiso. Ahora estábamos algo mejor armados que antes. Cada hombre tenía ciento cincuenta cargas de munición en lugar de cincuenta, y sucesivamente fueron entregándonos bayonetas, cascos de acero y unas pocas granadas. Corrían constantes rumores sobre inminentes batallas, rumores que, según he pensado desde entonces, eran difundidos de forma deliberada para mantener alta la moral de la tropa. No necesitaba gran conocimiento militar para darme cuenta de que no habría ninguna acción importante en ese lado de Huesca, por lo menos en aquel momento. El punto estratégico era la carretera que conducía a Jaca, en el otro sector. Más tarde, cuando los anarquistas atacaron la carretera de Jaca, nuestra tarea consistió en hacer «ataques de distracción» y obligar a los fascistas a retirar tropas del otro lado.