Los dias de Birmania
Los dias de Birmania Se interrumpió bruscamente cuando paró la música. Había ciertas cosas, y un baile pwe era una de ellas, que le hacían hablar divagando y sin medida; se dio cuenta de que esta vez había estado haciéndolo como un personaje de novela, y de una no muy buena además. Flory apartó la mirada. Elizabeth le había escuchado experimentando cierta inquietud. ¿De qué estaba hablando aquel hombre?, fue lo primero que pensó. Es más, le había escuchado pronunciar la odiosa palabra Arte en más de una ocasión. Por primera vez cayó en la cuenta de que Flory era un perfecto desconocido y que no había sido muy prudente mostrarse sola con él. Miró a su alrededor y vio aquel mar de caras oscuras y la luz excesiva de las lámparas; lo poco familiar de la escena le hizo sentir algo de miedo. ¿Qué estaba haciendo en este lugar? Seguro que no resultaba apropiado que estuviese allí sentada entre gente negra, rozándoles, soportando su olor a ajo y sudor. ¿Por qué no estaba en el Club con el resto de los blancos? ¿Por qué la había traído hasta aquí para contemplar este espantoso y salvaje espectáculo, rodeada de esta multitud de nativos?