Los dias de Birmania
Los dias de Birmania Enseguida abandonó la casa y comenzó a descender por el camino, con Ba Taik tras de él cargando con una carpeta llena de papeles. Andaba despacio, muy estirado para equilibrar su enorme barriga y aguantando una sombrilla de seda amarilla sobre su cabeza. Su paso rosa brillaba con el sol como praliné satinado. Se dirigía hacia los juzgados para resolver los casos del día.