Sin blanca en Paris y Londres
Sin blanca en Paris y Londres El tipo más extraño que vi jamás en el hotel era un «eventual». Lo habÃan contratado por veinticinco francos al dÃa para sustituir al magiar, que estaba enfermo. Era un serbio, un tipo recio y ágil de unos veinticinco años, que hablaba seis idiomas, entre ellos el inglés. ParecÃa muy familiarizado con el trabajo en el hotel y hasta mediodÃa estuvo trabajando como un esclavo. Luego, en cuanto dieron las doce, se volvió reservado, empezó a escaquearse, robó vino y acabó haraganeando de aquà para allá con una pipa en la boca. Por supuesto, fumar estaba prohibido con severas penas. El director en persona se enteró y bajó furioso a hablar con el serbio.
—¿Qué demonios haces fumando aqu� —gritó.
—¿Y tú qué demonios haces poniendo esa cara? —respondió tan tranquilo el serbio.