Sin blanca en Paris y Londres
Sin blanca en Paris y Londres No sabrÃa explicar la blasfemia que suponÃa esa observación. El cocinero jefe, si un plongeur le hubiese hablado de ese modo, le habrÃa echado una cazuela de sopa hirviendo a la cara. El director respondió en el acto: «¡Estás despedido!» y, a las dos en punto, pagaron al serbio sus veinticinco francos y lo echaron a la calle. Antes de que se fuese, Boris le preguntó en ruso por qué habÃa hecho eso. El serbio respondió: «Mira, mon vieux, si trabajo hasta mediodÃa tienen que pagarme el salario de un dÃa, ¿no? Es la ley. ¿Y qué sentido tiene seguir trabajando si puedo cobrar ya? Asà que voy a un hotel y pido un trabajo eventual, trabajo de firme hasta mediodÃa y, nada más dar las doce, empiezo a organizar un escándalo hasta que no tienen más remedio que echarme. Ingenioso, ¿eh? La mayorÃa de los dÃas me echan a las doce y media; hoy ha sido a las dos, pero no me importa, me he ahorrado cuatro horas de trabajo. Lo único malo es que no puedo hacerlo dos veces en el mismo hotel».
Por lo visto, habÃa recurrido a la misma jugarreta en la mitad de los hoteles y restaurantes de ParÃs. Es probable que resulte más fácil en verano, pero los hoteles hacen lo que pueden para protegerse por medio de listas negras.