Sin blanca en Paris y Londres
Sin blanca en Paris y Londres Las palabras malsonantes también cambian, o al menos, están sujetas a las modas. Por ejemplo, hace veinte años las clases trabajadoras londinenses utilizaban la palabra «maldito». Hoy han dejado de usarla, aunque los novelistas continúan retratándolas como si siguieran usándola. Ningún londinense (en el caso de los irlandeses o los escoceses es diferente) dice hoy «maldito» a no ser que se trate de una persona educada. De hecho, la palabra ha ascendido en la escala social y ha dejado de ser una palabra malsonante para las clases trabajadoras. El adjetivo que en la actualidad se añade a cada nombre es «puto». Sin duda, con el tiempo «puto», como «maldito», se abrirá paso en los salones y será reemplazada con alguna otra palabra.