Sin blanca en Paris y Londres
Sin blanca en Paris y Londres A las diez de la mañana, después de la revisión médica, cada cual echó por su lado con un mendrugo de pan y un poco de queso para comer a mediodía. William y Fred, que tenían un chelín, clavaron su pan en la verja del albergue a modo de protesta, según dijeron. Era el segundo albergue de Kent cuyas puertas se les habían cerrado y les parecía graciosísimo. Eran muy optimistas para ser vagabundos. El retrasado (en cualquier grupo de vagabundos hay un retrasado) dijo que estaba demasiado cansado para andar y se agarró a la verja, hasta que el vagabundo mayor tuvo que obligarlo a soltarse y echarlo de una patada. Paddy y yo nos dirigimos al norte, hacia Londres. Casi todos los demás fueron camino de Ide Hill, que tiene fama de ser el peor albergue de Inglaterra[4].
Una vez más hacía un agradable tiempo otoñal, la carretera estaba tranquila y había poco tráfico. El aire olía a rosas silvestres después de la mezcla de olor a sudor, jabón y heces del albergue. Parecíamos los dos únicos vagabundos de la carretera. De repente oí unos pasos apresurados a mis espaldas y alguien que gritaba. Era Scotty, el vagabundo de Glasgow, que llegaba corriendo y jadeando. Sacó una lata oxidada del bolsillo. Esbozó una sonrisa amistosa como quien se dispone a saldar una deuda.