Subir a por aire
Subir a por aire —Ahora se habla mucho de las ciudades jardÃn; pues nosotros llamamos a Upper Binfield la ciudad bosque, ji ji… ¡La Naturaleza! —exclamó, agitando una mano en dirección a lo que quedaba de los árboles—. El bosque virgen palpitando a nuestro alrededor… Nuestros jóvenes crecen en un escenario de belleza natural. Casi todos nosotros somos gente culta, claro. ¿Se creerÃa usted que las tres cuartas partes de los que vivimos aquà somos vegetarianos? Los carniceros del pueblo no nos aprecian demasiado, ji ji… Y aquà viven también algunas personalidades ilustres. Helena Thurloe, la novelista, ya habrá oÃdo hablar de ella. Y el profesor Woad, el investigador de la metapsÃquica. ¡Ah, este caballero es un personaje tan poético! Se pasa horas y horas paseando por el bosque, y su familia está desesperada porque siempre llega tarde a las comidas. Él dice que pasea con las hadas. ¿Usted cree en las hadas? Yo confieso, ji ji, que soy un poco escéptico, pero sus fotografÃas son de lo más convincente.