Subir a por aire

Subir a por aire

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

7

Pero cuando me encontré de nuevo en el barrio, dejé bruscamente de pensar en todo aquello.

Se me ocurrió de pronto algo en lo que no había pensado ni remotamente: que después de todo Hilda podía estar enferma de verdad.

Es el efecto del ambiente, ven ustedes. En Lower Binfield había dado por absolutamente seguro que no estaba enferma, que el aviso era una simple comedia para hacerme volver a casa. En aquel momento, me había parecido lo más lógico, no sé por qué. Pero cuando entré en West Bletchey y la Urbanización Hespérides se cerró en torno a mí como una prisión de ladrillo rojo, porque no es otra cosa, mi pensamiento volvió a los cauces habituales. Me invadió aquella sensación de los lunes por la mañana, cuando todas las cosas parecen prosaicas y sensatas. Me di cuenta de lo absurdo que había sido aquella idea que me llevó a desperdiciar los cinco días pasados. ¡Escapar a Lower Binfield para tratar de recuperar el pasado y después, en el camino de vuelta, hacer una serie de estúpidas profecías sobre el futuro! ¡El futuro! ¿Qué les importa el futuro a los tipos como usted y yo? Lo que hemos de hacer es trabajar y ver que no nos despidan; éste es nuestro futuro. En cuanto a Hilda, ya pueden caer bombas, que ella seguirá preocupándose por el precio de la mantequilla.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker