Subir a por aire

Subir a por aire

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Joe dio media vuelta y me vio.

—¡Vaya! —dijo—. ¡Es el nene!

Echó a andar hacia mí como un gato que busca pelea.

—Vamos a ver. ¿Qué te he dicho yo hace un rato? Vete a casa volando.

Yo retrocedí para evitarle, pero declaré:

—No quiero volver a casa.

—Pues vas a volver.

—Dale un buen tirón de orejas, Joe —dijo Sid—. No queremos críos.

—¿Te vas o no te vas? —me conminó Joe.

—No.

—¡Muy bien, muchacho! Como quieras…

Echó a correr tras de mí. Al cabo de un momento le tenía muy cerca, atizándome un golpe tras otro. Pero no corrí alejándome del estanque, sino en círculos. Después, Joe me atrapó y me tiró al suelo. Se arrodilló sobre mis brazos y comenzó a retorcerme las orejas, su tortura favorita y la que yo peor resistía. Comencé a llorar a voz en grito, pero no quería ceder prometiendo irme a casa. Quería quedarme e ir a pescar con la banda. Inesperadamente, los otros se acercaron e intervinieron en mi favor. Dijeron a Joe que me dejase tranquilo y que me permitiese venir si tanto me empeñaba. De modo que, finalmente, lo conseguí.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker