Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor A ese lugar llegó volando por los aires con alas ligeras una corneja y se posó parloteando en el verde suelo. Por tres veces escarbó con su pico audaz en el pecho de la vaca color de nieve y le arrancó mechones de pelo blanco. 25Ella, después de algún tiempo de duda, dejó aquel lugar y al toro, pero ya tenía una obscura mancha en el pecho. Y cuando vio desde lejos toros pastando (pues unos toros pastaban a lo lejos en la herbosa dehesa), mar30chóse rápida hacia ellos, se juntó a la manada y buscó un suelo de hierba más abundante.
Dime, ea, quienquiera que seas, intérprete de los sueños, qué quieren decir estas visiones, si es que tienen algo de verdad». Así dije yo, y así dijo el intérprete de los sueños, sopesando en su espíritu cada una de las palabras 35que decía: «El calor del que querías librarte a la sombra del follaje que mueve la brisa, pero del que no te librabas, era el del amor. La vaca es tu amada y el color de la vaca es apropiado también para ella. Tú eres el amante y, tratándose de una vaca, eras el toro. Puesto que la corneja 40escarbaba con su agudo pico en su pecho, una vieja alcahueta hará cambiar los sentimientos de tu dueña; puesto que al toro lo abandonó la vaca, su compañera, después de algún tiempo de duda te verás abandonado tú, aterido en un lecho solitario. La lividez y las manchas negruzcas que le aparecieron en el pecho indican que su corazón no está libre del delito de infidelidad».