Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor

Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀
¡Que no se entere de vuestra aventura con otra!

Pero ni el rojizo jabalí es tan furioso en medio de su ira, cuando hace rodar a los perros rabiosos con su colmillo fulminante, ni la leona cuando ofrece las 375ubres a sus cachorros que se alimentan de leche, ni la pequeña víbora pisada por un pie distraído, como la mujer que ha sorprendido a una rival en el lecho de su compañero: arde de furia y en el rostro da señales de su pensamiento, corre en busca de hierro y de fuego y se deja llevar, abandonando el decoro, como herida 380por los cuernos del dios de Aonia[62]. Una bárbara del Fasis vengó en sus hijos el crimen de su marido y la violación de las leyes conyugales[63]. Otra madre cruel es esa golondrina que ves ahí: mírala, lleva su pecho tinto en sangre[64]. Eso es lo que rompe los amores bien avenidos, eso rompe 385los amores firmes; los hombres precavidos deben temer tal acusación. Pero mi censura no os entrega a una sola mujer, ¡líbrenme de ello los dioses!, eso apenas puede aguantarlo una mujer casada. Divertios, pero que la falta se disimule como si fuera un juego sin importancia; no se 390debe buscar honor ninguno del propio delito. Y no des un regalo que otra pueda reconocer, ni tengas un tiempo fijo para tus galanteos. Y para que una mujer no te sorprenda en los escondites que ella conoce, no debes citar 395a todas en el mismo sitio. Y cuantas veces la escribas, inspecciona antes tú mismo las tablillas por todas partes: muchas consiguen leer más de lo que se les ha escrito[65]. Venus[66] herida toma justamente las armas devolviendo el golpe y hace que tú mismo te quejes de lo que recientemente se quejaba ella. Mientras el Atrida[67] se conformó 400con una, también ella se mantuvo casta: por culpa de su marido se corrompió. Había oído que Crises, aunque llevaba el laurel en sus manos y las cintas sagradas para implorar por su hija, no había conseguido nada[68]; había oído, Lirnéside[69], tu congoja por haber sido raptada y que la 405guerra se prolongaba por una tregua indigna. Eso sólo lo había oído, pero a la hija de Príamo la vio con sus propios ojos[70]: el vencedor era vergonzosamente presa de su presa. Por eso la Tindáride recibió al Tiestíada[71] en su corazón y en su lecho, y así vengó el perverso adulterio de su marido[72].


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker