Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor El latmio Endimión, no es para ti, Luna, motivo de vergüenza[24], ni Céfalo es presa vergonzosa para la diosa rosácea[25]. 85Aunque a Venus le sea regalado Adonis, a quien todavía llora, ¿de quién tuvo a sus hijos Eneas y Harmonía?[26]. Seguid, oh linaje de las mujeres mortales, el ejemplo de las diosas y no neguéis vuestros favores a los hombres que os desean.
Con ello nada se pierdeAunque ahora os engañen, ¿qué per90déis?, todo se mantiene igual; aunque mil hombres os tomen, nada se pierde por ello. El hierro desgasta y las piedras se gastan con el uso, pero esa parte de vuestro cuerpo se mantiene incólume y no hay miedo de que sufra deterioro ninguno. ¿Quién sería capaz de prohibir que se tomara luz de una luz encendida o quién vigila95ría las aguas inmensas en el abismo del mar? ¿Y a pesar de todo ello hay alguna mujer que dice a su amante «no es posible»? ¿Qué pierdes, dime, sino el agua que has de tomar? Y no es que mis palabras os menosprecien, sino que os prohíben tener miedo de los daños imaginarios: vuestros atributos no pueden sufrir ningún menoscabo. Pero, aunque estoy decidido a viajar impulsado por un viento más fuerte, mientras estamos en el puerto, empújeme una 100brisa ligera.