Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor La muchedumbre, mujeres hermosas, os es de utilidad; dirigid a menudo vuestros pasos fuera del umbral para dar un paseo. Una loba acosa a muchas ovejas con el fin de 420llevarse una sólo y el ave de Júpiter[88] persigue en su vuelo a bandadas de pájaros: también la mujer que está de buen ver ofrézcase a las miradas de la gente; seguramente de entre la multitud habrá uno al que seducir; que en todas partes permanezca ella con el afán de gustar, sin preocuparse de otra cosa que de su belleza.
Cuando menos se espera surge un pretendiente425El azar prevalece en todo momento: ten siempre echado el anzuelo; en el remolino donde menos te lo piensas, habrá un pez. A veces los Perros vagan inúti1mente por los montes boscosos y a la red llega un ciervo sin que nadie lo acose. ¿Qué otra cosa 430se esperaba menos Andrómeda encadenada que el que sus lágrimas pudieran resultar hermosas a alguien?[89]. A veces se intenta atraer a un hombre en el funeral de otro hombre: ir con los cabellos sueltos y no contener el llanto sienta bien.