Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor Me habÃa quejado —lo recuerdo— de que habÃa que temer a los amigos, pero 660esa queja no atañe únicamente a los hombres. Si eres confiada, otras te robarán tus placeres, y otras perseguirán esta liebre. Incluso la que, servicial, te presta cama y habitación, créeme, ha estado conmigo más de una vez. Y que 665no os sirva una criada demasiado galana: muchas veces ella se me ha entregado en lugar de su señora.
El poeta se traiciona a sà mismo¿A dónde me veo arrastrado, loco de m� ¿Por qué voy lanzado al enemigo con el pecho descubierto y me entrego yo mismo con mi propia delación? El pájaro no enseña a los pajareros en qué lugares se le caza, ni la cierva enseña a correr a los perros que la 670persiguen. ¡Allá la utilidad!, yo expondré sin argucias mis preceptos: daré a las mujeres de Lemnos espadas[111] para que acaben conmigo.