Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor Pasa el tiempo sin que nos demos cuenta, volando nos engaña, y el año transcurre rápidamente sobre sus caballos 50de sueltas bridas; el dinero brilla con el uso, un buen vestido pide que se le lleve puesto, las casas abandonadas encanecen con el feo moho: la hermosura, a no ser que la pongas en juego, envejece si nadie la cultiva[54]. Dos amantes no dan suficiente provecho; más seguro, y sin que pro55voque ya celos, es el botín que se obtiene de muchos: a los lobos de canosa piel, la presa les llega de un rebaño nutrido. Ea, ¿qué regalos te hace, a no ser versos recién escritos, ese tu amigo poeta?, muchos miles recogerás de tu amante. El dios mismo de los vates aparece vestido con túnica dorada y pulsa las armoniosas cuerdas de una lira 60recubierta de oro. El que te ofrezca regalos, ése sea para ti más grande que el gran Homero. Hazme caso: el dar es signo de inteligencia y si alguno ha vuelto a la libertad tras haber pagado el precio de su persona, no lo desdeñes: 65fútil es el delito de tener el pie marcado con yeso[55]. No te engañen las ancestrales imágenes de cera en derredor del atrio: si eres un amante pobre, llévate contigo a tus antepasados. ¿Que, porque es apuesto, solicita de ti una noche sin pagar? ¡Que pida antes a su amante algo para dártelo a ti!