Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor Con cierta parquedad debes reclamar el precio, mien70tras tiendes las redes, no vaya a ser que escapen; pero cuando los hayas cazado, atosígalos con tus condiciones. Tampoco es perjudicial un amor fingido; deja que crea que lo amas, pero ten cuidado de que ese amor no se te mantenga gratis. Niégate a menudo a pasar con él la noche: simula unas veces dolor de cabeza, y otras, Isis será 75quien te dé motivos[56]. Luego recíbelo para que no se acostumbre a la paciencia y para que su amor no se enfríe por ser rechazado una y otra vez. Que tu puerta sea sorda al suplicante, abierta para el que te trae regalos. Que el amante que hayas recibido oiga la voz del que hayas rechazado y, si le has traicionado enfádate alguna vez con él, 80tú primera, como si te hubiera traicionado él. Se borra tu culpa, compensada con su culpa. Pero no concedas mucho tiempo a tu enfado. A menudo un prolongado enfado es causa de rivalidades. También aprendan incluso tus ojos a llorar forzados, y que éste o aquél sean motivo para que 85tus mejillas se humedezcan. Y no temas jurar en falso, si engañas a alguno. Venus vuelve sordas a las divinidades en estos juegos eróticos. Procúrate un esclavo y una criada conocedora de su oficio, para que enseñen convenientemente qué se te puede comprar; y que para sí mismos reclamen alguna cosilla: si piden a muchos alguna cosilla, con el tiempo, de una espiga tras otra, se formará una 90gran parva. Que tu hermana y tu madre, también tu nodriza, saquen provecho de tu amante. Se hace rápidamente botín, cuando muchas manos colaboran para alcanzarlo. Cuando te falten motivos para pedir regalos, atestigua con un pastel que es tu cumpleaños. Cuídate de que no ame 95confiado, sin ningún rival: no dura mucho el amor si le privas de luchas. Que él vea por todas partes en tu lecho huellas de varón y tu cuello amoratado con señales de caricias.