Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor Ante todo, que vea los regalos que el otro te haya enviado: si nadie te ha regalado nada, hay que procu100rárselos en la Vía Sacra[57]. Cuando hayas conseguido de él muchos regalos, para que, no obstante, no sea todo dar, pídele tú misma que te preste algo que nunca le devolverás. Que la lengua te ayude y oculte lo que piensas: acarícialo y perjudícalo; el funesto veneno se esconde bajo dulce miel. Si sigues estas normas, que yo conozco como 105fruto de una larga experiencia, y el viento y la brisa no se llevan mis palabras, muchas veces me bendecirás, mientras esté viva, y cuando muerta, pedirás muchas veces que mis huesos descansen en paz».
Su voz estaba aún en el aire, cuando mi sombra me delató, y apenas se contuvieron mis manos de arrancarle 110su canosa y rala cabellera, de sacarle sus ojos, llorosos de tanto vino, y destrozarle sus mejillas llenas de arrugas. ¡Que los dioses te priven de todo hogar, y te den una vejez sin recursos, largos inviernos y eterna sed![58].
Detallado paralelismo entre la actividad del soldado y la del amante (militia amoris). Ambas ocupaciones exigen viveza de carácter y se oponen a la ociosidad. El mismo poeta confiesa ser más diligente desde que se enamoró.