Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor El poeta contrasta la altanería de Corina con la servil sumisión que siente por ella. Todo lo sobrellevaría con tal de conseguir su amor.
Si hay alguien que piense que ser esclavo de una mujer es cosa vergonzosa, yo quedaré ante su juicio convicto de tal vergüenza. Tenga yo mala fama, con tal de que me abrase con más moderación la que habita en Pafos y en Citera[111], batida por las olas.
Y ya que estaba predestinado a ser presa de una mujer 5hermosa, ojalá que también lo hubiera sido de una que fuera condescendiente. La hermosura engendra soberbia. Corina es de una hermosura altanera. ¡Desgraciado de mí!, ¿por qué ella se conoce tan bien? Sin duda es de la imagen del espejo de donde saca su altanería, y hasta que no 10está acicalada no se mira en él.