Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor Si tu hermosura te da un desmedido poder sobre todas las cosas —¡oh hermosura nacida para esclavizar a mis ojos!—, no debes por eso, al compararme contigo, despreciarme: las cosas inferiores pueden ajustarse con las gran15des. Cuéntase que también la ninfa Calipso, enamorada de un mortal[112], lo retuvo contra su voluntad. Se da fe al hecho de que una Nereida del mar yació con el rey de FtÃa[113] y Egeria[114] con el justo Numa. Venus es la mujer de Vulcano, aunque éste al retirarse del yunque cojee tor20pemente porque tiene un pie torcido[115]. Este mismo tipo de versificación es desigual, y sin embargo se conjuga perfectamente el verso heroico con un metro más corto[116].
AdmÃteme, tú también, lucero mÃo, a tu lado con las condiciones que quieras; consiento en que me impongas 25leyes en medio del foro. No seré para ti ocasión de reproche, ni alguien de cuya marcha te alegres; no será el nuestro un amor del que haya que renegar.
En lugar de una gran fortuna, tengo mis divertidos versos, y muchas quieren valerse de mà para tener renombre. Conozco a una que va diciendo por ahà que es Corina[117]: 30para que en realidad fuera asÃ, ¿qué no hubiera querido dar ella? Pero dos rÃos distintos, el frÃo Eurotas y el Po[118], bordeado de álamos blancos[119], no pueden discurrir por un mismo cauce. Y ninguna, sino tú, será cantada en mis libros: tú sola darás inspiración a mi talento.