Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor
Amores - Arte de Amar - Sobre la Cosmetica del rostro - Remedios contra el amor Sin embargo empuñé el cetro, y una tragedia fue creciendo gracias a mi constancia[123]; yo estaba especialmente 15dotado para ese género. Mas el Amor se rió de mi manto, de mis abigarrados coturnos y del cetro[124] que empuñé tan pronto con mano aún profana en la materia. De ahà también me apartó la poderosa deidad de mi amada enemiga. Y el Amor triunfa sobre mÃ, poeta calzado con el coturno.
Ahora, o bien expongo —según lo que me está 20permitido— las artes del tierno Amor[125] (¡ay de mÃ, yo mismo me veo abrumado por mis propios consejos!), o bien escribo las palabras que Penélope envÃa a Ulises y tus lágrimas, abandonada Filis; lo que leerán ParÃs y Macareo y el desagradecido Jasón; el padre de Hipólito e Hi25pólito; y lo que cuenta la miserable Dido, mientras sostiene la espada desenvainada, y la muchacha de Lesbos que goza del favor de la lira aonia[126].
¡Con qué rapidez mi querido Sabino[127] ha vuelto de su viaje por el mundo entero y ha traÃdo consigo sus escritos desde distintos lugares! La blanca Penélope ha reconocido la señal de Ulises; la madrastra lee lo que su querido 30Hipólito le escribe; ya el piadoso Eneas ha respondido por escrito a la desgraciada Elisa; e incluso hay algo que podrá leer Filis, si vive todavÃa; una carta triste enviada por Jasón le llega a HipsÃpila; la amada muchacha de Lesbos ofrece a Febo' su lira, según le tiene prometido.